De chico siempre nos recordaban la famosa y acertada frase de nuestras madres y abuelas cuando nos teníamos que ir solos a algún lugar, ellas nos decían no hables con extraños. Las veces que la pusimos en práctica como chicos obedientes y para safar de algún problema.
De grandes sabemos muy bien los peligros de la calle aparte de que poseemos la capacidad de defendernos por nuestros propios medios.
Hoy podríamos cambiar la frase de no hables con extraños por no seduzcas a extraños, ya que al igual que el chico del video gracioso que Demoblog te presenta, todos corremos peligro si coqueteamos con la persona que parece ser, pero no es.
